En una habitación a la penumbra
Se asoma una luz que atraviesa las cortinas
Cuyo brillo gris alumbra tu cuerpo recostado a sus anchas
Los relieves de tu piel se exhiben en su esplendor
Tierna piel blanca que se posa a pura naturaleza bajo la
poca luz que se refleja
Con lunares como delicadas rocas ubicadas con intención para
recrear el paraíso
Mientras que tu oscuro cabello se funde con la penumbra
Y tus ojos que me miran fija y ampliamente
Brindan una plena imagen de agradable fantasía
Es esto a lo que llaman arte (o al menos es el principio)
Es aquí de donde nacen las pinturas de todas las épocas
En la belleza del cruce de elementos naturales
Cuyo cauce desemboca en un momento
una situación
una
inspiración
Donde el artista admira su obra antes de que esté hecha
Donde la observación detona la imaginación para convertirse
en artífice
Si pudieras verte en mis ojos quizás entendieras
Porque lamento no ser un Picasso o un Velázquez para hacerte
justicia
Solo me quedan mis paupérrimas letras
Que no hacen más que sublimar
Mis ansias de repetirte una y otra vez