domingo, 29 de enero de 2017

Desastre natural

tan fuertes son las olas,
que derriban los hogares
hasta los cimientos.

que incluso el arraigado árbol
cede ante el soplo de un tornado.

El suelo se agrieta al paso del terremoto,
y el amor tan intenso, como desastre natural,
deja a todos con el corazón roto.

miércoles, 25 de enero de 2017

Hacerte mia

Fue tu belleza que me ató,
es tu trato que me mantiene
y es tu rareza que me enamoró.

Tu soltura me asombra,
pero busco descubrir tu ternura
que en ademanes muestras
hasta que te sientes expuesta.

Es eso lo que me interesa,
que te muestres tal cual como eres,
atrevida pero dulce,
con esa agresiva suavidad que me enloquece
por eso solo quiero descubrirte.

Pero cuando hablamos...
tiras de la moneda y me pregunto a que juegas,
te persigo de cuarto en cuarto sin saber donde me llevas,
pero sé que de una u otra manera terminaré a tu lado
por lo que sin dudarlo, te sigo.

Y no me queda de otra para descubrirte
 que intentar hacerte mia cada día,
entre caricias y besos, ya que me faltan los versos,
pero nunca el cariño.


jueves, 5 de enero de 2017

Para mis adentros

Un grito mudo a oídos sordos
que solo se escucha para mis adentros
avisando la tempestad del lamento,
sonando la alarma, se avecina el sufrimiento.

Porqué fui un peón atrapado por la reina,
en cuyo amago de emociones caí y
Ahora quedo en la infamia, fuera del tablero.

Aquí mismo, en mis adentros, me refugio.
para pensar lo que he hecho y recuperar lo que he perdido,
que pasó lo que pasó pero yo sigo.

Recordarme a mi mismo y lo que se siente
ser una vez más independiente, tomará tiempo,
pero es lo que necesito.


El amante

La pena me embadurna y aquí me postro
por lo que me he convertido ahora
ni me reconozco.

El amante, o así le llaman,
solo uno más en el repertorio de corazones
a quebrar en el juego de una dama.

Como un as bajo la manga que no se espera,
como daga ponzoña inadvertida,
con veneno para dos.

No tengo palabras para describir mis acciones
ya que la moral no fue parte de mis decisiones,
me dejé llevar por mi pasión.

Que aún ahora soy esclavo de lo que siento,
y no puedo soltar la cadena de tus labios.
No es tu culpa ni es mia, es de ambos.

Y eso soy, un intruso en tierras ajenas,
la consecuencia que el tiempo aguardaba y
la causa de la desgracia.

Aunque mis intenciones fueron puras,
mis ojos se cegaron para que solo el corazón viera,
y a partir de ahí, que fuese lo que fuera.