Me he dado cuenta tarde
de que la culpa fue mia
era yo quién huía,
por temor a querer,
por ideas estúpidas.
Que patético.
Y así se ha ido
un amor, que tal vez
atraviese de nuevo esa puerta
y me vea con sus ojos de anhelo
negros como hematita
invitandome a su lado.
y yo huiré de nuevo,
aunque esté con ella
huiré por dentro.