martes, 16 de mayo de 2017

Belcebú en mi habitación

A qué ha venido
señor siniestro
llega tarde
ya estoy desdichado
y no es su obra maestro.

Viene a mi aposento
con su aire funesto
en su forma de mosca
y cree que no le reconozco.

Embadurna estas cuatro paredes
con los putrefactos olores
de las pestes que me trae.

Descuide, alguién más ya hizo el trabajo
ya soy solo un andrajo
vacío, atormentado, solitario y desgraciado.

No hay refugio ni confort
nada más una hoja, un lapicero
y este profundo dolor.

Si quiere verme sufrir, quéduese
no escuchará ni un sollozo,
me verá escribir, incensante
solo, en este calabozo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario