viernes, 7 de octubre de 2016

Juicio

No hay balanza que mida mis acciones
pues conozco lo que merezco
y sé las  consecuencias de mis pasiones.
Acepto mi justo castigo
por vivir regido bajo leyes
que ajusté a mis necesidades
y no a mis deberes.

Pagando mi deuda al contado,
como uno de esos pecadores
que su vicio fue el amor
y el creer en ilusiones,
Pintando falsos caminos
y tomando vanas decisiones
sin pensar en los repercusiones.

¡No me midas! No me peses!
No redundes en estupideces.
Yo ya llevo mi cruz en la espalda
porque rompí mis valores
por una reacción involuntaria
y por no manejar mis emociones,
déjeme cargar con la culpa
como pena de mis atribuciones.








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