Desde pequeños no enseñan amar, Pero ¿Quién nos enseña a odiar? Aprendemos solos. a medida que vamos creciendo vamos aprendiendo de la vida, de nosotros, de nuestros sentimientos y como expresarlos. de niños normalmente aprendemos viendo y empezamos a seguir las reglas sociales así no las entendamos; el amor nos vuelve débiles pero es inevitable, en cambio el odio nos enseña a ser fuertes, pero preferimos el amor ya que éste al final es el que nos hace sentir libres nos hace sentir felices, y de eso se trata la vida ¿no? de encontrar nuestra manera de vivir lo más feliz posible con lo que podamos alcanzar, pero ¿Qué pasa cuando incluso haciendo lo que nos gusta nos somos felices? ¿Cuando nos sentimos bien haciendo sentir mal a los demás? sera el odio que nos maneja.
Incluso odiar no es tan malo, a veces odiar es una muestra de amor, como cuando te alejas por saber que quieres lastimar a alguien que quieres, dos sentimientos tan distintos pero tan iguales pueden sentirse al mismo tiempo, aunque no nos demos cuenta, aunque no queramos aceptarlo; a veces hay que odiar para poder encontrar tu propia paz.
hay veces en las que quiero rendirme, me he vuelto tan diferente, ya ni siquiera me siento a gusto expresando como me siento, aunque eso me calme, me molesto porque entiendo el daño que le hago a las personas que amo, y yo quiero expresarles mi amor, pero se me hace tan difícil, casi imposible, solo con algunos puedo excepto por mi familia; que son a los que yo mas quiero expresarles como me siento y quisiera explicarles mi situación, pero nunca veo la oportunidad y tampoco creo que ellos llegaran a entenderme, yo solo quiero , que si algún día desaparezco , me perdonen por todo lo malo, me perdonen por las cosas idiotas que he hecho, por mis vicios dañinos y por no poder ser aquel hijo, nieto, amigo, hermano, sobrino, novio amoroso que soy por dentro.
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