A veces , solo a veces , pienso en obedecer el susurro de aquella voz en mi cabeza, esa que me dice que me deje llevar, llevar por todo ese cúmulo de sentimientos que ocasionan un solo aún más grande sentimiento, un sentimiento que te hace sentir repugnante porqué es un odio tan grande e incontrolable que te hace pensar en hacer cosas tan violentas e incorrectas, trato de expulsar eso a lo que le llaman "Rabia" por distintos medios, suelo golpear cosas, a veces maldecir como un loco cuando estoy solo, a veces simplemente dejo que mis pensamientos se consuman junto con el humo de un cigarrillo, suelo cantar hasta que mi voz no resista y simplemente deje de emitir sonido alguno, pero cada día es aún más difícil no obedecer esa voz, estoy haciendo lo imposible, que es ir en contra de lo que tu misma mente te dice.
Y es que como encararte a ti mismo, como encarar tus deseos más oscuros, ¿Aceptarlos? ¿Rechazarlos?, hagas lo que hagas no desaparecerán, puedes rechazarlos, fingir que nunca existieron, aunque sabrás que solo es una simple mentira , solo estarías engañándote a ti , pero que queda luego, aceptarlos, aceptar esa maldad que en un principio fue humana pero cada día fue creciendo hasta volverse algo tan... inexplicable.
Poco a poco voy consumiendo más y más , voy aceptando esto y perdiendo el control de mis actos, me he vuelto repelente, más agresivo, a veces frío y mis pensamientos me van absorbiendo, trato de recordar mi niñez, aquel niño extraño que solo vivía de la inocencia y actuaba sin pensar mucho , ¿donde quedo ese niño?,¿donde está cuando lo necesito? lo único capaz de sacarme de esta agonía es la inocencia y la pureza, cosas que se han convertido en la dama de la tranquilidad, que ha llegado a mi vida, con el motivo de salvarme, de evitar que esta "manzana" se pudra. Aunque no creo que merezca esa redención .
No hay comentarios:
Publicar un comentario